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Cultura

"En Finlandia se respetan las oportunidades de cada alumno"

Finlandia es un país que hace noticia porque en su territorio se ha producido el ‘milagro de la calidad educativa’. La muestra de ello es que durante años ocupó el primer lugar en las pruebas PISA, que son las que miden el nivel alcanzado en educación por los países más desarrollados del mundo. Ellimaija Ahonen, presidenta de Learning Scoop (organización que trabaja en la formación de profesores de ese país) accedió a hablar con EL DEBER, antes de su llegada a Bolivia, junto con cuatro expertos en la materia. Será su primera incursión en América Latina para dar a conocer su experiencia en un encuentro pedagógico del 26 de octubre al 1 de noviembre. El Banco Mundial destaca que Finlandia ocupa los primeros lugares en calidad de la educación escolar e identifica a la igualdad de oportunidades como un pilar fundamental. ¿Qué puede decir al respecto? Finlandia se independizó en 1917, era un país pobre y con condiciones de vida muy difíciles; era un país subdesarrollado. Después de su independencia, los líderes y la sociedad vieron la importancia de la unidad e igualdad de oportunidades para lograr un desarrollo sostenible y a largo plazo.  En el país nunca hubo grandes brechas en lo relativo a clases económicas, esto también permitió que el proceso fuera más suave. Luego de la independencia, fueron definidas las políticas para generar igualdad de oportunidades, se creó el sistema impositivo, y gracias al pragmatismo de los finlandeses se construyeron los pilares de su desarrollo. Este proceso comenzó después de la Primera Guerra Mundial y, tras la segunda guerra, la industrialización y la migración a las ciudades principales fortalecieron la creencia y prácticas de igualdad.  ¿Cómo es que el no seguir las principales reformas educativas mundiales ha sido parte del éxito del método finlandés? Desde el comienzo el sistema de educación finlandés fue desarrollado sobre la base de las necesidades de nuestra gente, si bien hemos estado conectados a los diferentes sistemas tradicionales, se han tomado las partes que se adaptan a nuestra realidad. Cada sociedad debe estudiar sus características, sus necesidades, y con ese sustento desarrollar sus propias políticas y métodos.  El método finlandés está basado en mucha investigación y la participación de todos los actores de la sociedad, investigadores, educadores, padres, hijos y líderes. Se ha trabajado de lo local a lo nacional y viene de diferentes niveles;  es un planeamiento a largo plazo, se toma ventaja de lo que se ha hecho y es un proceso de desarrollo constante, que evoluciona, y está basado en investigación. En el método finlandés no hay pruebas estandarizadas ni inspecciones en las escuelas. ¿Cómo se retroalimentan los maestros para saber si están utilizando los métodos adecuados? Una prueba estandarizada solo toma partes del conocimiento. Basados en investigaciones, hemos descubierto que este tipo de pruebas no sirven. La retroalimentación de los maestros se da a través del desarrollo de los alumnos. Los alumnos son preparados para la vida, es una visión holística.  Se sabe que el método finlandés se basa en la confianza: de los padres en los maestros, de los maestros en los alumnos y viceversa. ¿Cómo se ha logrado y cómo se mantiene? La cultura de confianza está en la sociedad. La confianza es una cuestión de la cultura del país, el sistema es abierto y podemos confiar, podemos revisar y hacer seguimiento de todas las actividades. Todos trabajan duro, se reconoce esto y confiamos en que todos lo hacen. Es muy importante la transmisión de estos valores a nuestros hijos. Si confías, también produces. Somos muy honestos, nosotros decimos lo que queremos decir, directos. No hay vergüenza de preguntar si no se entiende algo. Esto no significa que no tengamos desafíos o dificultades, las tenemos, pero la confianza es la base de nuestras relaciones en sociedad. ¿Por qué es posible que los alumnos pasen poco tiempo en el aula y no lleven tarea a sus casas? ¡Menos es más! Las tareas mecánicas no promueven el aprendizaje, todo lo que los alumnos hacen es para aprender, no para demostrar que saben.  Por favor, explique el concepto de discriminación positiva que maneja su estilo de educación. Entiendo que se aplica en favor de los estudiantes con necesidades especiales. No utilizamos el concepto negativo, utilizamos el concepto de soporte. Cada estudiante tiene la posibilidad de aprender tanto como es posible para sí mismo, tanto como sus propias habilidades le permiten, y lo hará a su ritmo.  Se cree en la igualdad de posibilidades y oportunidades para todos. Los profesores deben identificar las necesidades en los alumnos y sobre esa base  canalizar los recursos en las escuelas para obtener lo mejor de cada individuo.  ¿Es cierto que en Finlandia los niños acuden a la escuela más cerca de sus casas?  Sí, solo hay escuelas públicas y todas tienen el mismo nivel y calidad. Los niños van a la escuela más cerca de su casa, lo hacen caminando, en bicicleta o esquiando en invierno. Esta idea se basa en la construcción de comunidad, las escuelas son utilizadas como centros comunitarios y son usadas por todos después de las clases. Se realizan diferentes actividades para que la comunidad se conozca. ¿Cómo es que los maestros enseñan de diferentes maneras para responder a distintas necesidades de cada alumno? Se respetan las posibilidades individuales, cada uno aprende a leer y escribir a su propio ritmo.  Hay un promedio de 25 alumnos por aula. Desde el inicio, los alumnos pasan hasta seis años con los mismos profesores que trabajan en pares.  El Deber  
Un arte que refleja la crisis de la migración

Un arte que refleja la crisis de la migración

Hay un Pato Donald sobre la valla fronteriza que nace en el mar entre México y Estados Unidos. En lugar de traje marinero viste de militar, con la esvástica en el hombro. El rostro adusto y la mano levantada no dejan dudas: Prohibido el paso. Es “Donald en Tijuana”, en alusión a otro Donald, a Trump, que gobierna Estados Unidos. Así aparece en el cuadro del mexicano Marcelo Calvillo que abre la exposición “Migrantes, el sueño de llegar al norte, la pesadilla de regresar al sur”. Puede verse en la galería Aguafuerte, de Ciudad de México. La muestra colectiva reúne trabajos de 38 artistas, reconocidos o emergentes, que hacen una reflexión sobre la temática migratoria a través de instalaciones, fotografía, gráfica, acuarela, óleos, escultura y performance. La imagen triste de un niño balsero apela al espectador desde una acuarela de Gorcha Enrique. La marcha desolada de los migrantes por las vías del tren fue plasmada en figuras de cerámica y vidrio por Edith Huerta. Desde una escultura de bronce en pequeño formato del chileno Pablo Maire, los migrantes parecen implorar auxilio. Osiris Puerta puso alambre de púas en su cuadro y César Albores Romero hizo una litografía sobre hojas de pasaporte. “La idea de la muestra es que el artista reflexione sobre una problemática. Que lo plasme en una obra de arte”, le dijo a la agencia de noticias DPA Israel Alvarado, curador de la exposición y director de la galería ubicada en Colonia Roma. “No tenemos que normalizar este tema. De repente se vuelve tan cotidiano: ‘ah sí, es migración; ah sí, asesinaron a 20’. Normalizamos los conflictos y no tenemos que normalizar esas situaciones que están acongojando al mundo”, afirma. Una instalación de la muestra consiste en un teléfono que, al descolgarlo, repite un mensaje de asesoría migratoria. Otra obra interactúa con el público: un espejo con un sello de entrada. “Finalmente es reflejarse uno también como migrante. Lo que trata la autora (Rosi Saldaña) es de mostrar que muchas veces en la frontera el sello o la visa para pasar depende de cómo te ven y quién lo otorga. Tú te ves en el espejo y piensas: ¿en qué situación estoy? ¿En la del migrante o del que otorga la visa?”, explica Alvarado. El curador recibió 150 trabajos y escogió 50 obras, después de una convocatoria por redes sociales. Algunas obras son de artistas reconocidos como Maire y los fotógrafos mexicanos Francisco Mata Rosas y Lourdes Almeida; y otras, de autores más jóvenes latinoamericanos. Muchos se refieren a La Bestia, como se conoce al ferrocarril que atraviesa México de la frontera sur con Guatemala al norte, con EEUU. La consigna fue presentar un trabajo relacionado con la crisis de la migración. “Lo dejamos abierto y no he recibido casi nada que hable de la parte positiva de este fenómeno”, señala Alvarado, todo agravado ahora por que en Estados Unidos Trump busca construir un nuevo muro fronterizo y expulsar a los inmigrantes ilegales. “Esperemos que en unos años, como un deseo, se empiece a hablar más de la parte positiva, de los beneficios de la migración, porque eso quiere decir que se están resolviendo ciertos problemas”, agrega. Desde hace años, la galería Aguafuerte intenta, con sus exposiciones, establecer un diálogo entre el arte y la realidad al abarcar temas sociales, políticos o de equidad de género. “Me di cuenta de que los artistas no estaban abordando estas cuestiones y ya el año pasado surgió la idea de hacer una muestra colectiva de migrantes, algo que estaba olvidado en muchas galerías -señala su director-. Creo que debemos reflexionar y decir: ¿qué vamos a hacer? Y que los artistas plasmen esa realidad en sus obras”.   La Gaceta