Hungría podría abandonar las conversaciones para un pacto mundial sobre migración en el seno de la ONU porque su tono a favor de las migraciones amenaza los intereses de seguridad del país, ha sostenido este jueves el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto.

El Gobierno nacionalista de ultraderecha del primer ministro Viktor Orban, que buscará su reelección para un tercer mandato en las elecciones del 8 de abril, ha sido uno de los más firmes detractores de la política migratoria de la UE desde que instaló vallas en sus fronteras del sur en 2015 para impedir la entrada de inmigrantes.
Hungría amenaza con abandonar las conversaciones en la ONU para un pacto mundial sobre migración

Orban ha incrementado su campaña anti-inmigración en el último año, acusando al magnate estadounidense George Soros de fomentar la inmigración ilegal al país. Soros ha negado la acusación, denunciando que las "mentiras" buscan crear un enemigo exterior falso.
Hungría amenaza con abandonar las conversaciones en la ONU para un pacto mundial sobre migración

El Gobierno argumenta que la inmigración ilegal amenaza con minar la estabilidad de Europa y su retórica antimigratoria parece haber funcionado bien entre los votantes. Algunos analistas consideran que la amenaza con abandonar el pacto migratorio de la ONU forma parte de la campaña política de Orban para movilizar a los votantes. Su partido, Fidesz, cuenta con una amplia ventaja en los sondeos frente a la oposición.

"La ONU quiere crear un pacto que aliente la migración, nosotros somos de la opinión contraria, y si el primer borrador (de este pacto) en febrero adopta esta línea (...) la cuestión es por qué deberíamos participar en este debate", ha declarado Szijjarto a la televisión estatal M1. El ministro ha defendido que la migración supone un reto global que es peligroso y debe ser frenado.
Hungría amenaza con abandonar las conversaciones en la ONU para un pacto mundial sobre migración


El pasado diciembre, Estados Unidos abandonó las negociaciones sobre el pacto migratorio porque, según la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, el enfoque global sobre la cuestión no era "compatible con la soberanía de EStados Unidos".


Europa Press