“Un tercio de la población piensa que la mayoría o gran parte de los chilenos considera ser ‘más blanco que otras personas de países latinoamericanos’”. Esa es una de las afirmaciones contenidas en el VIII Informe Anual sobre la Situación de los DD.HH. en Chile, que ayer fue presentado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) en una actividad donde estuvo la protagonista del filme “Una Mujer Fantástica”, Daniela Vega, quien hizo de maestra de ceremonia.

En el documento -que le fue entregado a la Presidenta Michelle Bachelet y a representantes de los demás poderes del Estado- se abordan diversas materias como la discriminación hacia las mujeres; la realidad de los niños y niñas trans e intersex; la situación de adolescentes en centros de privación de libertad; el cambio climático y la justicia transnacional. Sin embargo, un punto que llamó la atención fue una encuesta sobre la percepción sobre los migrantes realizada a 2.047 chilenos mayores de 14 años, hombre y mujeres de todas las regiones del país.

Por ejemplo, se indicó que “un 71,3% se muestra de acuerdo con la afirmación de que con la llegada de inmigrantes a Chile hay mayor mezcla de razas”.

En tanto, frente a la pregunta “¿está de acuerdo con medidas que limiten el ingreso de los inmigrantes a Chile?” un 68,2% de los encuestados responde que sí. “Opinión que se acentúa de manera significativa entre las personas de menor nivel socioeconómico (69,9% en los segmentos D-E)”, advierte el estudio.

“Esto último resulta preocupante porque constituye un derecho esencial que las personas puedan moverse libremente y establecerse en lugares diferentes a su país de origen”, señala el INDH en el informe, el mismo donde realiza una serie de recomendaciones para enfrentar el tema. Un de ellas es que el Ministerio de Educación desarrolle iniciativas con un enfoque intercultural, que favorezca una integración sin discriminaciones hacia los niños y niñas de diversos orígenes étnicos y nacionales.

Sobre la percepción de los chilenos que dicen se “más blancos” que algunos ciudadanos de otros países latinoamericanos, el informe indica que “la respuesta no se ubica en que opinen que es bueno o mala la mezcla, sino que el supuesto de que ‘lo blanco’ es mejor puede ayudar a acentuar discursos y comportamientos hostiles hacia las personas inmigrantes y pueblos originarios, en particular a quienes tienen rasgos afrodescendientes o indígenas, partiendo de un supuesto de la superioridad racial chilena”.

Otra de las sugerencias dice relación con que el Ministerio de Justicia y el Desarrollo Social diseñen políticas públicas que promuevan el diálogo intercultural y fomenten la paz en las zonas donde se produce el conflicto mapuche.

Para Eduardo Thayer, presidente del Consejo Nacional de Migraciones, los resultados del informe responden a “un estado de ánimo negativo en contra de los migrantes”, generado a partir de algunos hitos mediáticos como la llegada de Donald Trump a la presidencia de EE.UU. o la discusión electoral que vivió Chile en 2017. Según el académico, estos acontecimientos “exacerbaron las posiciones”, entre las cuales “ha habido pocas voces que hayan querido proponer posiciones distintas”.

Con respecto a que según la encuesta un tercio de los chilenos se considera “más blanco”, Thayer aclara que surge por una “fantasía” en que se reconoce parte de una composición diferente, ligada al occidente blanco propio del migrante europeo o argentino, y no así con países andinos como Perú y Bolivia.

Los hechos de violencia en contra de los extranjeros es otro de los aspectos evaluados en el informe. Según el INDH, ocho de cada 10 chilenos han constatado situaciones cotidianas de racismo “como el desprecio hasta hechos de gran violencia”, ya sea por conocimiento propio o a partir de experiencias de otros. En este sentido, los resultados arrojan que un 76% de la población ha sabido o presenciado, al menos una vez, hechos contra migrantes como menosprecio (76%), burlas (78,3%), intimidaciones (66,5%), escupitajos (54,2%), insultos (79,8%), golpes (69,5%), agresiones sexuales (44,5%), apuñalamientos (58,7%) y asesinatos (51,9%). El documento añade que estas situaciones “tienden a acentuarse entre la población joven, los segmentos socioeconómicos más bajos y la zona norte del país”.

Un 21,5% de los encuestados cree que la agresión contra extranjeros siempre ha existido y no tiene solución, mientras un 64,5% considera que tienen solución “si todos ponen de su parte”.

Un 10,5% resta importancia e indica que es una situación menos grave de lo que se cree
Rodolfo Noriega, presidente de la Coordinadora Nacional de Migrantes, no dudó en cuestionar los resultados del informe al aseverar que estos no se condicen con la realidad. “Yo observo otra cosa. Si les preguntas a los migrantes si se sienten discriminados, la gran mayoría dice que no. Y si lo ha sido, lo siente menos que en su país”.

El dirigente de nacionalidad peruana cree que, de ser así, “significa que ha calado hondo el discurso antiinmigrante”. Como respuesta a este escenario, Noriega considera que se debe comenzar por “desaparecer la discriminación institucional”, a partir de lo cual, agrega, “vamos a lograr un discurso en que todas las personas son iguales y tienen los mismos derechos”.

Entre los aspectos positivos destacados en el informe, los migrantes son reconocidos como más educados, puntuales y trabajadores que el chileno. Esta valoración, estima el INDH, “muestra que la población migrante es destacada principalmente en términos laborales, como fuerza de trabajo y de mejor calificación”.

Antes de que finalizara el encuentro, la actriz transgénero Daniela Vega tuvo palabras para el presidente electo, Sebastián Piñera, quien hace unas semanas aseguró que “muchos casos de transgéneros se corrigen con la edad”. “Yo fui una niña trans y aquí estoy, ‘incorrectible’ (sic) y feliz”, dijo, quien instó “al nuevo Presidente de la República a ‘corregir’ leyes para resguardar la riqueza de nuestro pueblo, que es su diversidad”.

La Tercera