El lunes pasado se conmemoró el Día Internacional del Migrante y ayer mismo el Centro municipal San José fue escenario de una jornada técnica organizada por CCOO con el lema ‘Retos y oportunidades de la inmigración’ que servirá para hacer un diagnóstico de la situación de los trabajadores extranjeros en la provincia y dar voz a algunos colectivos, como la Asociación de Peruanos de Segovia o la Federación de Comunidades Islámicas de Castilla y León, cuyos representantes reclaman campañas de sensibilización y, sobre todo, que antes de poner en marcha cualquier iniciativa dirigida a su inserción sociolaboral se les tenga en cuenta.

A lo largo de la jornada, que estuvo moderada por el secretario provincial de Comisiones en Segovia, Alejandro Blázquez, se analizó el movimiento migratorio en Segovia desde una perspectiva laboral y se abordaron propuestas de actuación ante las necesidades detectadas.

Participaron responsables de la Administración central y autonómica, del sindicato agrario UCCL, la FES, los citados colectivos de inmigrantes y las alcaldesas de Carbonero el Mayor y Cabezuela, Mª Ángeles García Herrero (PP) y Ana Agudíez (PSOE), ambas procuradoras en las Cortes de Castilla y León; el concejal de Servicios Sociales de Segovia, Andrés Torquemada, y el concejal de IU en Cuéllar, José Alberto Castaño. Entre los asistentes se encontraban integrantes de otras colonias de extranjeros, como la búlgara, la más numerosa en la provincia.

El presidente de la Federación regional de Comunidades Islámicas, Mohammed El Mizeb, puso de manifiesto las dificultades que encuentran algunos de los inmigrantes procedentes de países islámicos, principalmente Marruecos pero no solo, en el ámbito cultural e incluso por el idioma y dijo que las políticas de migración españolas están muy enfocadas al ámbito económico o laboral pero no toman en consideración la inserción social.

Fue insistente al reclamar que se tenga en cuenta a los colectivos de extranjeros cuando las administraciones u otras entidades quieren poner en marcha iniciativas de inserción dirigidas a la población inmigrante. “Se trata de resolver problemas y de esta manera será más eficaz y contará con ventajas”, apuntó.

Dificultades

Por otro lado detalló algunas de las dificultades que, a su juicio, encuentran los trabajadores extranjeros y sus familias, como una normativa muy dura en algunos casos o con requisitos que no han sido actualizados a pesar de la crisis económica.

Puso el ejemplo de las solicitudes de agrupación familiar y afirmó que el baremo de ingresos que se exige “para traer a un hijo a España” es desproporcionado en este momento. Comentó, además, que los beneficiarios de la Renta Garantizada, una ayuda autonómica, no pueden salir de Castilla y León salvo excepciones como problemas de extrema gravedad, lo que calificó de inhumano.

Al igual que el representante de la colonia peruana de Segovia, José Benjamín Vargas, o Veselina Marinova, que se encontraba entre el público y pertenece a la amplia comunidad búlgara de Segovia, hizo referencia a situaciones de discriminación que, en el caso de los musulmanes se ha agravado con el rechazo a esta población a raíz de atentados terroristas como el de Barcelona, que El Mizeb quiso recalcar “no tienen que ver nada con la religión aunque se escuden en ella”.

La clausura corrió a cargo de la secretaria de Migraciones de CCOO de Castilla y León, Cristina de la Torre Sanz, quien en declaraciones a El Adelantado comentó que esta jornada plantea retos como “conseguir mejorar la situación laboral de las personas extranjeros por beneficio para ellas y para sus familias, porque la mayor parte son jóvenes con menores a su cargo, y en beneficio de la ciudadanía en general, porque la marginación lo único que hace es crear bolsas de pobreza y problemas de cohesión social”.

Para Comisiones es un reto “porque las cifras nos avalan”, añade De la Torre y enumera que los inmigrantes, que suponen el 5% de la población de Castilla y León y el 10% de la de Segovia —la provincia con mayor porcentaje de población extranjera de la Comunidad—, sufren mucho más el desempleo que la población autóctona (casi diez puntos porcentuales más de desempleo en el caso de los extracomunitarios, los procedentes de países que no pertenecen a la UE).

Otro dato “alarmante” que señala esta responsable de CCOO es la brecha salarial, ya que el salario medio de las personas extranjeras es en Castilla y León de 14.000 euros anuales frente a los 21.300 de los españoles.

Asimismo, la siniestralidad laboral es más elevada. Todo esto, unido a que viven situaciones laborales que generan menos derechos sociales —trabajo más precario— les obliga a acudir a la protección social, a subsidios.

“Se trata de atajar esta situación, según comenta De la Torre que apunta también a que esta situación de precariedad deriva de los sectores laborales en los que están empleados: empleo doméstico, hostelería y sector agrario, sobre todo, “donde hay mucho infraempleo, desregulación y los contratos no se ajustan a la realidad”.

Conclusiones

CCOO tiene en todas las provincias de Castilla y león un CITE (un servicio gratuito que funciona como centro de asesoramiento e información a personas extranjeras) y un Observatorio Sindical de las Migraciones. El responsable provincial del sindicato, Alejandro Blázquez avanza que de esta jornada técnica se extraerán conclusiones que serán divulgadas para contribuir a mejorar la situación de los inmigrantes segovianos.

Gestión de la diversidad

Cristina de la Torre, secretaria de Migraciones de CCOO Castilla y León, al hablar de discriminación hacia los trabajadores extranjeros, afirma que “estamos ante una situación de mucho mito y mucho prejuicio que no se ve contrastado con los datos, y eso nos pasa a toda la ciudadanía en general y al empresariado le sucede lo mismo, como puede ocurrir en el centro de trabajo con los propios trabajadores”.

Ante esta situación, desde CCOO proponen medidas de gestión de la diversidad, para las personas extranjeras puedan acceder a puestos de trabajo que en principio no les son ofertados y ellos mismos a veces se ponen trabas a la hora de acudir a entrevistas porque piensan que no van a ser admitidos y, por otro lado, dirigidas hacia la población extranjera que ya está en centros de trabajo para que haya mayor cohesión dentro de las plantillas y el origen o la nacionalidad no sea obstáculo a la convivencia.

Uno de los mitos es la educación porque el 15% de los extranjeros que residen en Castilla y León son universitarios y el 32% tiene estudios secundarios. Sin embargo, no son pocas las trabas (largos plazos de tramitación, costes, etc.) para la homologación de títulos.

DOS PERSPECTIVAS DIFERENTES
EN LA PROVINCIA DE SEGOVIA

Carbonero, ejemplo de integración

La alcaldesa de Carbonero el Mayor, María Ángeles García Herrero, asegura que está “muy orgullosa” del grado de integración de la población extranjera del municipio con el resto de vecinos en una comarca de gran tradición ganadera.

El sindicato CCOO, a través del Observatorio de las Migraciones en Castilla y León ha recogido datos estadísticos sobre la población extranjera de la provincia de Segovia, donde el porcentaje alcanza el 10% del total del censo —por encima de las medias autonómica y nacional— y, además, el 63% de los inmigrantes residen en el medio rural.

De ahí que en la Jornada Técnica ‘Retos y oportunidades de la inmigración’ que esta central sindical celebró ayer en el Centro municipal San José se invitara a cuatro representantes políticos de municipios, entre ellos a tres del medio rural. Uno de ellos es la alcaldesa de Carbonero el Mayor, Mª Ángeles García Herrero, quien sostuvo que “la población inmigrante está muy integrada” en el municipio.

Indicó que es posible que hace años la situación fuera diferente pero en este momento, al margen de problemas puntuales que se producen también con la población de nacionalidad española por los roces de la propia convivencia, se trata de un colectivo arraigado, con los niños muy integrados tanto en la escuela como en actividades del municipio.

En cuanto a la relación que desde el Ayuntamiento u otras administraciones mantienen con los residentes extranjeros en Carbonero, donde predomina la comunidad búlgara, García Herrero asegura que es exactamente igual que con el resto de los vecinos, la única diferencia está entre los empadronados y los que no lo están.

Para ejemplificar esta integración de los inmigrantes en la localidad, la alcaldesa recordó que desde hace 24 años se celebra una Feria Intercultural que partió de las primeras familias de extranjeros que se afincaron y nació “para conocer mejor a nuestros nuevos vecinos y que ellos nos conocieran al resto”. Una feria en la que intercambian experiencias culturales, gastronómicas, folklóricas, etc.

“Estoy de verdad orgullosa por la integración que hay con toda la población inmigrante, con la implicación de las empresas locales y teniendo en cuenta que con la crisis hay familias que lo están pasando mal, como también hay familias de españoles en esa situación”, afirmó.

Irregularidades en la comarca de Cuéllar

El concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Cuéllar José Alberto Castaño Pascual echó mano de vivencias personales para denunciar las malas prácticas de algunas empresas o empresarios de la comarca con trabajadores extranjeros.

La población inmigrante en la comarca de Cuéllar, al norte de la provincia es significativa, por encima incluso del alto porcentaje que ya registra la provincia, y especialmente relevante en municipios como Chañe, donde supera el 35% del total del censo.

El concejal de IU José Alberto Castaño, en la oposición de una corporación cuellarana donde el PP tiene mayoría, habló de la relevancia como empleadores de extranjeros que tienen varias empresas del sector agroalimentario ubicadas en la comarca, desde algunas entidades locales pertenecientes al municipio cuellarano a otras situadas en los vecinos de Sanchonuño o el propio Chañe, entre otros.

Castaño habló de su situación personal como trabajador para algunas de ellas, con contratos precarios y temporales, que le hizo entrar en contacto con una realidad que ayer expuso con crudeza y que, además de suponer irregularidades o directamente prácticas ilegales, rayan con lo que es explotación de personas.

Contó cómo fue testigo de un accidente laboral en un almacén en el que un trabajador extranjero resultó herido en un pie con una punta metálica oxidada, porque no se le facilitó el material de trabajo adecuado para evitarlo, y no se le permitió que recibiera asistencia médica. De hecho, según el testimonio del concejal de izquierdas, al día siguiente acudió a su puesto de trabajo con el pie vendado, “por su cuenta”.

Comentó que se percató de que había empresarios que preferían trabajadores de determinados orígenes “porque decían que son más dóciles cuando llega el momento de doblar turnos, trabajar más horas de las que figuran en el contrato o que no se registren, etc”.

La precariedad, dijo, “es un problema de la clase trabajadora, no me gusta hablar de inmigrantes, los considero compañeros” y alertó de que hay “una parte de la clase empresarial que infringe las reglas laborales o no las respeta porque los políticos o las administraciones no actúan. El que tiene el dinero es el que manda”.

La intervención de Castaño tuvo un precedente en la del coordinador provincial de UCCL, Juan Manuel Palomares, que en la jornada de CCOO alertó de determinadas prácticas de empresas de servicios en el campo segoviano.

El Adelantado