La muerte de migrantes en la frontera sur ha crecido un 150 % en lo que va de año (134 fallecimientos), según la Asociación Pro Derechos Humanos (Apdha), que cifra en 129 los muertos en las costas andaluzas en 2017 y reclama vías seguras para evitar "cifras inhumanas" de muertes en el Estrecho.

Los datos vienen recogidos en el informe 'Derechos Humanos en la Frontera Sur 2018' de esta organización no gubernamental de Andalucía que sitúa el número de migrantes muertos en 2017 en la frontera sur en 54, frente a los 134 en lo que va de 2018.

El mayor número de personas muertas o desaparecidas en el 2017 por mar y tierra corresponde a la ruta seguida para llegar a las costas andaluzas (129), seguido de los migrantes que fallecieron en Marruecos (64) y Ceuta y Melilla (42), aunque para el cómputo total esta organización incluye también al Levante español, Canarias y Argelia.

El informe detalla como durante el pasado año se duplicó el número de entradas procedente de otros países a España con 28.587, personas que llegaron principalmente por vía marítima, que llegó a triplicar los valores del año anterior.

Pese a estas cifras, las entradas por el Mediterráneo Central quintuplican las llegadas por frontera sur de España.

No obstante, la Apdha destaca que la tendencia al alza por la frontera sur de España se confirma con los datos facilitados por el Ministerio del Interior, que hasta el pasado 15 de abril registró la llegada de 3.556 personas, casi un 20 % más que en el mismo periodo del año pasado.

El informe documenta, según esta organización, las consecuencias de la ausencia de vías legales que supone en la práctica "violaciones masivas" de derecho humanos y analiza el "incumplimiento" de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que determinó en octubre pasado que las denominadas devoluciones en caliente eran ilegales.

"Esta sentencia ha sido recurrida por el Gobierno español, lo que para la asociación muestra la insensibilidad, crueldad y desprecio a los derechos humanos", ha denunciado el portavoz de la Apdha, Carlos Arce, que ha advertido de que la situación de los derechos humanos en la frontera sur "brilla por su ausencia y empeora año tras año".

El trabajo de esta ONG se adentra en la situación de las mujeres porteadoras en la frontera con Ceuta y Melilla y denuncia que su situación de "explotación y maltrato, que sucede en territorio español, es tolerada".

"Se convierte en un exponente de la violencia estructural racista y de género ejercida por las propias instituciones de España y la UE", asegura.

El informe analiza lo que califica como el "enorme negocio" montado en torno a la seguridad de fronteras y los procesos migratorios, y el destino de buena parte de la partidas destinadas teóricamente a la cooperación.

Estas "acaban sufragando la formación militar y la construcción de centros de detención" en países terceros en los que "se vulneran" los derechos humanos, ha detallado en rueda de prensa Ana Rosado, miembro del área Migraciones y Solidaridad de la asociación.

El documento denuncia también que se extiende en el territorio español el uso de calabozos y comisarias para la retención y detención de migrantes, lo que "generaliza el encierro como sistema de gestión de las migraciones".

EFE