“Se van prácticamente sin dinero y sin un plan claro de emigración porque no esperaban salir del país hasta que la situación les estalló en la cara. Hay angustia, desesperación, desinformación y mucho miedo. Es una huida para sobrevivir”, relata Alfonzo Iannucci, productor de “Diáspora Venezolana”, el sitio web que recoge relatos de venezolanos que se fueron de su país.

El estudio del Proyecto Global de la Diáspora Venezolana, coordinada por el sociólogo venezolano Tomás Páez cifra entre 2.900.000 y 3 millones los emigrantes venezolanos desde el inicio de la era chavista en 1999, pero que se agudizó en los últimos dos años con manifestaciones sociales, las detenciones a líderes opositores, la hiperinflación de 2.600% (al cierre de 2017), y la escasez de alimentos y medicinas. Otro estudio de la empresa venezolana Consultores 21, cifró a los emigrantes en 4 millones.

De todos modos, información clara y exacta sobre el éxodo venezolano no hay. Esto, porque no existen datos oficiales del gobierno de Nicolás Maduro sobre el tema .

El informe de Consultores 21 revela que en el 29% de los núcleos familiares venezolanos, al menos un miembro ha emigrado. Sin embargo, la diáspora venezolana no siempre tuvo las mismas razones.

El coordinador del Proyecto Global de la Diáspora Venezolana, Tomás Páez, señala que en un principio la emigración tuvo tintes políticos, para luego pasar a convertirse en una diáspora en el sector petrolero, luego por razones políticas y finalmente por la situación de la salud. En los últimos dos años la situación empeoró y las razones de la salida de Venezuela ahora serían para “sobrevivir”.

La investigación de Páez, que incluyó entrevistas y encuentros con venezolanos en 91 países y en más de 300 ciudades, cifra en 1,2 millones las personas que salieron de Venezuela entre 2015 y 2017. “En los últimos dos años la situación se ha vuelto dramática. Al principio del chavismo, los que emigraban eran de clase media y personas en su mayoría con formación profesional. La mayoría incluso emigraba con algo de dinero que les permitía establecerse en el país de destino los primeros meses”, comenta Iannucci, y señala que hoy la situación es “totalmente diferente porque los venezolanos que huyen son de las clases más humildes”.

Dentro de los relatos que “Diáspora Venezolana” ha recogido en su sitio web, se concluye que la principal preocupación de quienes emigran es conseguir un trabajo en el corto plazo. “La mayoría no tiene recursos y tiene familia en Venezuela que cuenta con ellos para poder sobrevivir”, cuenta Alfonzo Iannucci. La legalidad del proceso, la xenofobia a la que podrían enfrentarse y la estabilidad política del país -relacionada también a que los gobiernos no simpaticen con el chavismo- son otros de los temas que preocupan a los venezolanos a la hora de emigrar y escoger un país de destino.

Países de destino

El número de venezolanos que ha llegado a Chile ha registrado un considerable aumento. En cuanto a ingresos durante 2017 (hasta el 15 de diciembre) arribaron 164.866 venezolanos según cifras de la PDI. Esto representa casi el doble de lo registrado en 2016. A su vez, el año pasado 72.607 venezolanos lograron un permiso de residencia.

Tomando en consideración las cifras disponibles en diferentes países, aunque no oficiales, Chile ocupa el tercer lugar en cuanto a ingresos de venezolanos a nivel sudamericano, después de Colombia, país al que el año pasado ingresaron 796 mil venezolanos, aunque el 34% regresó a su país una vez que se cumplió su permiso de permanencia. A su vez, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), cerca de 236.000 venezolanos ingresaron en Ecuador entre 2016 y septiembre de 2017.

La llegada de venezolanos a Colombia es la más alarmante para las autoridades de ese país. Imágenes con cientos de venezolanos esperando cruzar la frontera han dado la vuelta al mundo. Se estima que actualmente hay 550 mil venezolanos en el país cafetero, según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.

El diario The Washington Post comparó esa cifra con la cantidad de solicitantes de asilo de ciudadanos sirios en Alemania: 600.000, y con las 650.000 personas de la comunidad rohinya que llegaron a Bangladesh desde Myanmar por la represión de 2017. Pero así y todo, quienes han logrado permiso de residencia en el país en 2017 son menos en comparación a Chile: 69.000 de acuerdo con datos de Migración Colombia.

En Brasil, que también comparte frontera con Venezuela, la llegada de inmigrantes venezolanos ha ido escalando. El número de venezolanos que solicitaron asilo en 2017 se quintuplicó con respecto a 2016, con 17.865 peticiones. Los venezolanos llegan al estado de Roraima, donde ya hay 40 mil venezolanos.

Y en Argentina, de acuerdo con el diario La Nación, ingresaron 31.167 venezolanos, mientras que en Perú hay al día de hoy 100 mil venezolanos.

La Tercera