Las primeras grietas han asomado esta semana en las negociaciones que mantienen los partidos alemanes llamados a formar una coalición de Gobierno. La inmigración, el asilo y el cambio climático son los culpables de los desencuentros en la primera ronda de conversaciones entre el bloque conservador CDU/CSU, Verdes y Liberales. De ellas debe nacer la llamada coalición Jamaica, por los colores de la isla caribeña, un experimento inédito en la historia de la política federal alemana y que en principio no deseaba ninguno de los partidos condenados ahora a entenderse.

“Las diferencias son muy muy grandes”, estimó Peter Tauber, secretario general de la gubernamental CDU, tras la maratoniana sesión de 12 horas del pasado jueves. Nicola Beer, secretaria general de los Liberales (FDP), cifró en un 50% las posibilidades de que los partidos sentados a la mesa de negociación logren finalmente un acuerdo de Gobierno.

El partido de la canciller, Angela Merkel, ganó las elecciones alemanas el pasado septiembre, pero con una mayoría insuficiente para formar Gobierno. La aritmética obliga ahora a la canciller a sentarse a negociar con partidos con posiciones enfrentadas en asuntos que se perfilan cruciales en la próxima legislatura. Esta semana ha sido solo el inicio de unas complejas negociaciones que se prevé se prolongarán como poco hasta navidades.

El Pais