Debido a la creciente popularidad de España como nudo migratorio en el último año se ha triplicado el número de inmigrantes ilegales que han sido interceptados en su derrotero hacia las costas inglesas. Las cifras demuestran que los agentes de seguridad han detenido, sólo en los primeros tres trimestres del año en curso, a 1.251 personas intentando abordar transbordadores con destino a Portsmouth o Hampshire, lo que significa un gran aumento en comparación con los 436 casos en el año entero de 2016.
La compañía Brittany Ferries, que recorre la ruta entre Bilbao y Portsmouth, ha pedido a las autoridades portuarias del País Vasco que tomen medidas más firmes para retener a los infractores que tratan de abordar sus buques. La mayoría de los involucrados son jóvenes varones albaneses que están bien organizados, y que ya en repetidas ocasiones irrumpieron en el recinto del puerto de Bilbao.

Durante las dos primeras semanas de este mes, 99 personas han sido arrestadas o en el puerto vasco o ya en territorio británico, en las dársenas de Portsmouth o Poole. La avalancha de la inmigración ilegal hacia Gran Bretaña desde Bilbao ha obligado en los últimos meses a reforzar la vigilancia en el puerto. Sin embargo, pese a los refuerzos, la capital vizcaína sigue siendo un lugar muy atractivo para las bandas criminales.
En el puerto vecino de Santander, los que atacan repetidamente las instalaciones portuarias son enviados a un centro de detención de Madrid, antes de ser expulsados del país. En cambio, en Bilbao una infracción portuaria es tratada como una falta civil y los polizones simplemente quedan en libertad para luego volver a intentar el embarco clandestino.

La Tribuna del pais Vasco