El jefe de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional (AN), Luis Florido, dijo este sábado que las medidas adoptadas por Brasil y Colombia para restringir el paso de migrantes venezolanos a sus territorios significa el fin de la integración con estos vecinos.

Florido difundió una carta en relación con las medidas tomadas por Brasil y Colombia debido a las fuertes oleadas de migrantes venezolanos, que huyen de la crisis económica, social y política que atraviesa el país, según reseñó DPA.

Mencionó las declaraciones del presidente colombiano Juan Manuel Santos del pasado viernes en la frontera binacional y un comunicado del Gobierno de Brasil en los que dejan ver la gravedad de la situación de movilidad de venezolanos en las respectivas fronteras, frente a lo cual se vieron obligados a actuar.

El parlamentario dijo que ello plantea una crisis humanitaria en progreso y profundización, donde hay un traslado del costo social, económico y hasta político del caos venezolano.

"Con las medidas adoptadas se declara de hecho el fin de la integración colombo-venezolana y brasileña-venezolana que había generado un juego de ganar-ganar desde los años 90", expresó.

Destacó que la integración es un proceso de cooperación creciente que poco a poco llevó a los países a un proceso de libre tránsito de personas, bienes, capitales y propiedad intelectual.

Florido señala en el texto que con las medidas adoptadas por Brasil y Colombia se da un "salto atrás", pues ya no existe un proyecto común.

"Colombia y Brasil ahora ven al vecino venezolano como un problema y se genera una tensión entre integración y defensa del interés común a través de la soberanía, donde ambos endurecen sus medidas migratorias para defender su interés nacional y le deja su problema del lado de la frontera a quien lo ha generado... El régimen de (el presidente) Nicolás Maduro", indicó.

Agrega que una muestra de ello es la anulación de la tarjeta de movilidad migratoria por Colombia, que relaciona con medidas soberanas para recrudecer el control y el orden de la migración venezolana.

"Ambos vecinos buscan endurecer y formalizar los procesos migratorios, por cuanto es una avalancha de venezolanos que podrían movilizarse a corto plazo en condición de desplazados o hasta refugiados, sobre todo luego de las elecciones presidenciales pautadas para el 22 de abril, ya que cada día que pasa los venezolanos ven menos garantizados su derecho a la vida y el resto de sus derechos humanos", puntualizó.

Además, señaló que el problema en Venezuela y de los venezolanos “es Maduro y su régimen que ha hecho de nuestro país a la vez un Estado fallido y un Gobierno forajido".

Indicó que Venezuela no se está convirtiendo en un problema de seguridad regional, si no que ya lo es, indicando que solo un cambio político en Venezuela podrá impedir que haya más desplazados. 

El Universal