Nueve horas de caminata por el desierto, US$ 1.200 y el peligro latente de activar alguna de las minas terrestres que permanecen enterradas en la frontera con Perú fueron los costos que Rina Urbáez (33) decidió asumir para ingresar a Chile. Oriunda de Santo Domingo, República Dominicana, la mujer ha permanecido en el país en calidad de ilegal desde abril de 2017. La isla caribeña es uno de los 102 estados a los cuales se impone una visa consular para entrar a territorio nacional, y sus ciudadanos registran el mayor número de ingresos clandestinos.

Rina fue una de los 13.762 extranjeros que solicitaron legalizar su situación en el país durante la primera jornada del proceso extraordinario que inició este lunes el gobierno. No obstante, las cifras presentadas por La Moneda estiman que el número total de indocumentados superaría las 350 mil personas.

Sentada en la primera fila del estadio Víctor Jara, principal centro de regularización de los 226 dispuestos en todo el país, Rina fue una de las primeras en acceder a uno de los 40 módulos instalados. Para lograr ello, se instaló en el lugar el jueves a eso de las 16 horas. Junto a su pareja, también dominicano, decidieron vivir en la calle por cuatro días a la espera de un número de atención. “Es mi única oportunidad. Hoy vivo con miedo. Les temo a los carabineros, a los chilenos, a todos. No quiero permanecer así”, confiesa la mujer, para quien la falta de trabajo que hay en su país fue razón suficiente para permanecer en Chile, pese a las dificultades.

“Queremos que la migración a nuestro país sea una buena migración, ordenada, regulada y segura, que permita mejorar la calidad de vida, tanto de los que vienen a Chile a buscar una vida nueva, como también de los propios chilenos”, indicó el Presidente Sebastián Piñera en el discurso que dio al inicio del proceso extraordinario de normalización.

La presencia del Mandatario fue recibida con aplausos y vítores por parte de los 1.300 extranjeros que llegaron hasta el estadio ubicado en Arturo Godoy 2750, comuna de Santiago Centro.

“Bienvenidos a Chile los que vienen a trabajar honestamente, los que vienen a cumplir nuestras leyes, los que vienen a integrarse a nuestra sociedad, los que vienen a hacer un aporte al desarrollo de nuestro país”, agregó Piñera.

El plan establece un plazo de 30 días a quienes ingresaron de manera clandestina y de 90 para aquellos que poseen visas vencidas.

La PDI es la encargada de recibir la información del postulante, en un trámite que no tarda más de cinco minutos. Pese a que no existió mayor capacitación a los funcionarios a cargo de las inscripciones, el sistema informático es simple y solo requiere llenar un formulario con los datos personales del extranjero, como nombre completo, actividad laboral y domicilio. A ello se adjunta una fotografía, una copia del documento de identificación, de la tarjeta de entrada al país y un certificado de antecedentes. La información pasa a una base de datos, la cual será analizada por el gobierno. El plazo máximo de respuesta autoimpuesto por la autoridad es de un año, no obstante, desde el Departamento de Extranjería y Migración (DEM) advirtieron que la revisión de todas las solicitudes sería menor y se completaría dentro de tres a seis meses.

Sin embargo, no solo funcionarios forman parte de este proceso. Cientos de voluntarios extranjeros participaron en la regularización en calidad de monitores. El objetivo: “Informar y aclarar en todo lo que se pueda”.

Sandra Abello (24) proviene de Venezuela. Pese a llevar solo un mes en el país, acudió al llamado de una conocida, quien la convocó para participar. Con una pechera naranja, permanecía atenta a responder las interrogantes de decenas de personas. “De esta forma me ayudo a mí misma y a los demás”, destaca.

El presidente del Servicio Jesuita al Migrante, José Tomás Vicuña, valora la instancia. “Cuando el Estado ofrece la capacidad de información y gestión, los migrantes se suman. Creemos que se trata de un muy buen proceso, pese a que fue muy rápido y con falta de información, se ha podido llevar de buena manera. Y los migrantes están demostrando su interés de quedarse en Chile y cumplir con sus deberes”, dijo a La Tercera.

Regiones

Según los datos revelados por el gobierno, las regiones Metropolitana (5.702) y Valparaíso (1.772) lideraron en número de solicitudes. Seguidas por Antofagasta (1.555) y Tarapacá (979).

La ciudadana boliviana Rebeca Colque llegó a las 4 de la madrugada hasta la Gobernación Provincial de Arica para poder realizar el proceso de regularización. La mujer, quien esperó toda la noche junto a sus cinco hijos, indicó que ante la desinformación que circula dentro de los círculos de residentes de otros países, debió llegar al lugar temprano para asegurar uno de los 120 cupos diarios que serán entregados durante los próximos 90 días.

“Es muy bueno que permitan poder regularizar nuestra situación, sobre todo por nuestros hijos, ya que si se enferman podrán estar más seguros con sus papeles al día”, explicó la ciudadana boliviana.

En Iquique, en tanto, las filas comenzaron el domingo, siendo el estadio de Cavancha el principal espacio disponible para el trámite y el cual concentró la principal demanda.

El gobernador provincial de Iquique, Álvaro Jofré, destacó la alta presencia de extranjeros y aseguró que los puntos de atención se escogieron de acuerdo a la demanda proyectada. “Se distribuyeron 600 números en el estadio de Cavancha, más los que llegaron a realizar sus trámites a través de Chile Atiende”, indicó.

En tanto, en la provincia de Valparaíso se dispusieron dos módulos en la Gobernación, además de puntos de atención en Chile Atiende en Valparaíso, Viña del Mar, Quintero, Puchuncaví, Concón y Casablanca.

“Hay que tener paciencia con la atención. Tenemos dos intérpretes para haitianos y tres funcionarios adicionales para facilitar el proceso”, señaló María de los Ángeles de la Paz, gobernadora de Valparaíso.

La Tercera