Desde el Centro de Estudios Migratorios e Interculturales (CEMIN) de la Universidad Católica del Maule, llaman a derribar los prejuicios en torno a la llegada de migrantes al país
Un llamado de alerta sobre diversos prejuicios relativos a la migración que cada cierto tiempo se muestran en la sociedad chilena, es el que realizan los académicos e investigadores del Centro de Estudios Migratorios e Interculturales de la Universidad Católica del Maule, invitando también a impulsar la integración de las personas que llegan buscando mejores oportunidades de vida. 
“Vemos con preocupación que la migración de los últimos años hace aflorar el racismo y el clasismo de parte de la sociedad chilena y, por ello, nos importa derribar ciertos prejuicios presentes”, señaló el Dr. Enrique Muñoz, co-director del CEMIN UCM, restándole novedad por ejemplo a la llegada de afrodescendientes, fenómeno que, si bien ha crecido exponencialmente, en comparación con otros grupos, se registra en cantidades bajas. “Si uno revisa en la historia de Chile no es que no existiesen afrodescendientes, en la época de la Colonia, por ejemplo, sí llegaron, pero no se adecuaron al clima, en cambio hoy tienen los medios para hacer frente al invierno por ejemplo”, contó.
Un tema que afecta directamente la migración y la forma en que la sociedad chilena entiende estos procesos, a juicio del investigador, es la falta de diálogo entre la legislación interna, –ley migratoria-, y los acuerdos que Chile ha suscrito a nivel internacional en la materia. “Se da una cuestión que es paradójica, la legislación chilena es del año 1975, pero en estos años se han suscrito tratados internacionales que tienen que ver con la defensa de los derechos de los migrantes. En esa situación lo que debe hacer el país es poner a la par la legislación interna con ese parámetro internacional”, puntualizó.
Entre algunos de los acuerdos firmados en materia migratoria, se puede mencionar. Convención sobre los derechos del niño, ratificada en 1990; Convención sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migrantes y sus familiares, ratificada en 2005; y Convención contra la trata de personas, ratificada en 2004. 
Según los datos que arrojó la Encuesta Bicentenario, recientemente publicada por el Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica y la consultora GfK Adimark, un 38% de los estudiados cree que existe un gran conflicto entre chilenos y migrantes, un 46% opina que existe un conflicto menor y sólo un 15% afirma que no existe dicho conflicto y, por ello, lo pertinente de la alerta de los expertos del CEMIN UCM.

El Heraldo