La “abominable práctica” del tráfico de personas tiene que convertirse en una “prioridad real para la cooperación internacional”, dijo este miércoles el Secretario General de Naciones Unidas.

António Guterres hizo este llamado en una reunión de alto nivel en la Asamblea General en Nueva York, donde se adoptó una nueva Declaración Política para combatir este flagelo que todavía destruye las vidas de millones de personas.

“Atrapa a los más débiles y vulnerables: mujeres y niñas, pero también niños que son cruelmente explotados para sexo y órganos; niños que son forzados a mendigar y hombres arrastrados a desempeñar trabajos brutales”, dijo el Secretario General.

El foro de dos días dedicado al Plan de Acción Global de la ONU contra la Trata fue inaugurado por el conmovedor testimonio de una víctima, que dijo que los supervivientes necesitan saber que la ONU está de su lado.

En pie en el podio principal de la Sala de la Asamblea General, Grizelda Grootboom trataba de contener las lágrimas al entonar una canción de su Sudáfrica natal.

Grizelda fue forzada a una vida de esclavitud sexual, engañada por una amiga que la llevó a Johannesburgo y allí la entregó a traficantes de personas. “Intenté gritar pero me taparon los ojos y la boca con cinta adhesiva, me quitaron la ropa y me inyectaron metanfetaminas detrás de las rodillas”, dijo.

En nombre de las millones de víctimas de la trata y el abuso, Grizelda aseguró que su débil salud es un recordatorio constante de la vida de la que finalmente consiguió escapar e instó a la ONU a ayudar a todas las personas en el mundo que han pasado por pesadillas similares.

“No hablo porque quiera dar discursos o ser una activista. Pero hablo porque entiendo todo el dolor de ser una esclava sexual. Realmente espero que el plan global no sólo sean medidas sobre el papel sino que pase a la acción en todas las normas, municipios, países y ciudades, pero, sobre todo, en la dignidad de todas las niñas y mujeres”, dijo Grizelda.

La embajadora de buena voluntad de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, la actriz Mira Sorvino, encomió la adopción de la declaración política pero también insistió en que es necesario convertir las palabras en acciones robustas y concretas.

“Tenemos los medios y el conocimiento de las mejores prácticas para combatir y acabar con el tráfico de personas pero sólo si desplegamos la urgencia moral, la enorme voluntad política y los robustos recursos financieros que esta grave situación exige”, dijo la actriz.

“La trata está en todas partes”, recordó Guterres citando la compleja red de factores que alimentan el comercio internacional ilegal. 

El Secretario General aseguró que con demasiada frecuencia los traficantes de personas operan con impunidad y reciben menos atención internacional que los traficantes de drogas.

“Siempre creí que mis hijos algún día podían ser víctimas de las drogas. Nunca pensé que pudieran ser víctimas del tráfico de personas. Probablemente por eso mi gobierno introdujo, con un gran compromiso, una nueva política para combatir las drogas que todavía hoy en día es considerada por muchos como una referencia. Pero no hicimos lo suficiente para abordar la trata”, reconoció Guterres.

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